Patinetes Eléctricos, ¿de dónde han salido?

Todo esto empezó en la década de los años 1960, con un patinete. Vehículo que consiste en una plataforma alargada sobre dos ruedas en línea y una barra de dirección. Todo esto, hecho de modo prácticamente artesanal en madera con ruedas de goma. Su impulsión era dada por uno de los pies del propio usuario.

Más adelante, sobre la década del 1980, se hizo una versión mejorada; de aluminio, por ejemplo y también se les cambió las gomas por un material sintético. Además se podía plegar, cosa que  les hizo la vida más fácil a aquellos que querían llevarlos en transporte público.

Luego, una década después, se creó el patinete deportivo, para aquellos atrevidos que se animan con las acrobacias y las piruetas en el aire. De esto salió lo que se llama el Freestyle Scootering.

Y ahora, ¿ahora qué? Ahora ha llegado el muy esperado patinete eléctrico. Ese que va motorizado y con el que no hace falta usar el otro pie para impulsarse. Y no sólo eso, ya es que con este no hace falta plegarlos para llevarlos en transporte público, porque básicamente, con lo rápido que irás, este se convertirá en tu transporte principal.

Hay de varios tipos. Con sillín y sin sillín. Con manillar y sin él también. Más ostentosos y menos. ¿Cuál te va mejor a ti? Lo podrás descubrir en nuestra web.